
Un día empezamos a caminar, no se para donde, pero a caminar. La idea era ir para alguna parte, para irnos de allí.
Estábamos confundidos o tristes o alegres, pero lo único que se nos ocurría en ese momento era caminar. Habremos estado caminando un par de días sin saber a donde ni para que. Cuando nos pusimos a pensar que estábamos haciendo, estábamos muy lejos de nuestros hogares, es mas, parecía otra ciudad de lo tanto que habíamos caminado. Esa noche no queríamos saber donde estábamos y nos quedamos a dormir en la cabaña de una anciana que le habíamos pedido permiso para dormir en un cuarto y la señora nos acepto. A la mañana siguiente Eric se despertó muy temprano y al salir de la cabaña vio a la señora sentada en una silla mecedora mirando el rió y las montañas. Se quedaron un rato largo charlando y después Eric se fue a pescar al rió. Cuando Eric se fue al rió, la señora nos despertó y nos dijo que bajáramos. Al bajar había en la mesa un muy rico desayuno que nos había preparado
Después se quedaron todos callados pensando que paso y que iban a hacer. Eric, Mariana y yo fuimos a dar una vuelta y coincidimos en que nos queríamos quedar acá y que todo esto nos parecía fantástico y no nos queríamos ir de allí. Cuando volvimos le dijimos a la abuela, la llamábamos así, que nos queríamos quedar acá y si nos dejaba construir un cuarto al lado de la cabaña y nos dejo. Mientras Eric y yo estábamos construyendo el cuarto, Mariana fue a buscar a los chicos. Al rato Mariana volvió y nos dijo que los chicos no estaban y que habían dejado una nota en el lugar donde estaban pescando, diciendo que se iban a ir a caminar y que volvían en unos días.
Escrito por CAT a los 14 años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario