
El otro día fui al super a comprar unas cosas y me encontré con una situación muy común y que me produce una ambigüedad con respecto a lo 'gratis'.
Había 4 hermosas promotoras con sus pantalones muy apretados y sus escotes amplios, ofreciendo los productos para los que promocionaban. Ahí se juntan dos cosas que el hombre (hombre como raza, no como sexo) no puede manejar, que es la intriga del tumulto cerca de algo y el 'es gratis'.
Al ver la segunda promotora en las góndolas de perfumes y desodorantes, decidí acercarme para observar bien la situación. Trate de quedarme en un lugar medio lejano en el que pudiera estar un buen rato sin ser descubierto por la promotora, pero lo suficientemente cerca para poder ver y escuchar la situación. El hombre quiere como sea cualquier cosa que sea gratis, ese poder tener algo sin tener que haberlo pagado es algo difícil de no obtener. Seguramente ese trofeo conseguido termine en un cajón, en la basura o archivado en algún lugar de nuestro hogar, si es que llega hasta ahí. Pero es imposible no querer algo gratis.
Es ambiguo, porque lo que es gratis, uno no lo paga. Y generalmente uno quiere algo que tenga que pagar para que sea suyo. Contradictorio, no?
Quien no paso a tomar algún vasito diminuto de alguna bebida light que esta saliendo al mercado solo por el hecho de que era gratis? Y uno al acercarse y ver esa bebida violeta sin azúcar y seguramente sabiendo que nunca comprará. Porque lo agarra igual?
O esas mujeres que se codean y aguantan todo un speech de esa crema que les jura que van a verse mucho mas jóvenes y bellas, igual se llevan alguna a su cartera, sabiendo que ellas son fieles a su crema mágica y nunca compraría esa que esta en promoción? Porque en el fondo si es gratis no debe ser tan buena como aquella otra que es costosa y que uno tiene que pagar.
Uno sabe que cuando obtiene algo gratis, no puede ni quejarse ni reclamar nada, ya que fue gratis. En cambio si uno compra específicamente un producto que es lo que quiere y no le resulta, tiene el derecho y la obligación de poder reclamar por el mal funcionamiento o la no satisfacción, porque uno pago por ello.
Hay un refrán que dice que a caballo regalado no se le mira los dientes. Pero si el caballo tiene un solo diente y esta todo machucado, uno lo quiere igual solo por ser gratis?
Por eso uno suele trabajar, para tener dinero para poder comprar algo y así poder hacerlo suyo, el placer de "che, me compre tal cosa y estoy re-feliz".
Había 4 hermosas promotoras con sus pantalones muy apretados y sus escotes amplios, ofreciendo los productos para los que promocionaban. Ahí se juntan dos cosas que el hombre (hombre como raza, no como sexo) no puede manejar, que es la intriga del tumulto cerca de algo y el 'es gratis'.
Al ver la segunda promotora en las góndolas de perfumes y desodorantes, decidí acercarme para observar bien la situación. Trate de quedarme en un lugar medio lejano en el que pudiera estar un buen rato sin ser descubierto por la promotora, pero lo suficientemente cerca para poder ver y escuchar la situación. El hombre quiere como sea cualquier cosa que sea gratis, ese poder tener algo sin tener que haberlo pagado es algo difícil de no obtener. Seguramente ese trofeo conseguido termine en un cajón, en la basura o archivado en algún lugar de nuestro hogar, si es que llega hasta ahí. Pero es imposible no querer algo gratis.
Es ambiguo, porque lo que es gratis, uno no lo paga. Y generalmente uno quiere algo que tenga que pagar para que sea suyo. Contradictorio, no?
Quien no paso a tomar algún vasito diminuto de alguna bebida light que esta saliendo al mercado solo por el hecho de que era gratis? Y uno al acercarse y ver esa bebida violeta sin azúcar y seguramente sabiendo que nunca comprará. Porque lo agarra igual?
O esas mujeres que se codean y aguantan todo un speech de esa crema que les jura que van a verse mucho mas jóvenes y bellas, igual se llevan alguna a su cartera, sabiendo que ellas son fieles a su crema mágica y nunca compraría esa que esta en promoción? Porque en el fondo si es gratis no debe ser tan buena como aquella otra que es costosa y que uno tiene que pagar.
Uno sabe que cuando obtiene algo gratis, no puede ni quejarse ni reclamar nada, ya que fue gratis. En cambio si uno compra específicamente un producto que es lo que quiere y no le resulta, tiene el derecho y la obligación de poder reclamar por el mal funcionamiento o la no satisfacción, porque uno pago por ello.
Hay un refrán que dice que a caballo regalado no se le mira los dientes. Pero si el caballo tiene un solo diente y esta todo machucado, uno lo quiere igual solo por ser gratis?
Por eso uno suele trabajar, para tener dinero para poder comprar algo y así poder hacerlo suyo, el placer de "che, me compre tal cosa y estoy re-feliz".
4 comentarios:
Me rei mucho con eso de las cremas, jaja.
Yo soy de esas que tengo muchos sobrecitos de cremas y shampoos y despues de mil años tiro a la mierda, pero es verdad. Lo que es gratis a mi me gusta.
Saludos.
Ceci28
Me acordé de mi frasé típica cuando era chiquita y era "no, importa total es gratis". Hoy en día aprendí a ser más selectiva con esas cosas, si veo que realmente me va a servir la promoción paso, sino no. Es más si me la ofrecen soy sincera y digo que no estoy interesada o que no me resulta el producto o cual sea mi realidad con el producto... En caso de que sea shampoo que yo uso si hay sobrecitos... dale que va... para la playa o para algún momento medio raro yo lo termino usando... Pero entiendo perfectamente hace mucho tiempo yo era de tener esa conducta casi compulsiva diría yo de querer por ser gratis no importaba si te ofrecían caca gratis... Igual a esta altura quien tiene tiempo para pasear en el super? el otro día fui al disco de mi casa y tuve que esperar porque se habían acabo los changuitos... sin mencionar que dentro era un caos y tras que no es muy grande... caos, caos, caos
Jamas agarre ni agarrare ninguna de esas promos boludas. Me parecen una gansada y no sirven para nada.
Che, no sean ratas y compren las cosas en vez de pijotear.
Gonza
Yo debo admitir que solo me acerco cuando las promotoras están fuertes...Y el problema es que si me dan bola lo gratis pasa a ser una salida y ya no es gratis, mas bien caro. Pero todo sea por las bellas promotoras con sus escotes y sus "productos" ofrecidos...
Con respecto al caballo, lo que importa es si te lleva a algún lado, mientras ande.
Aunque tenga un diente...que tarde mas en morfar...O le das sopa/jugo de alfalfa y un sorbete (para no decir pajita)y listo.
Aldo P. Stoy
Publicar un comentario