1- Las señoras que se piensan que están caminando por una cornisa en donde si no se agarran bien se pierden en un lugar infinito en el que no volverán mas. Uno logra viajar mas o menos bien, se desconecta de ciertas cosas y esta ahí paradito, tranquilo y feliz. Y de golpe uno ve que se le acerca una ballena asesina que, obviamente trae consigo unas cuantas bolsas y/o carteras pareciendo aun mas grande que su propia humanidad. Sabe que no puede zafar y no le queda otra, entonces la ballena lo rodea a uno con sus brazos gigantescos y uno se queda atrapado entre el asiento y esas garras inmundas.2- El colectivero que tiene un telo-bondi. Uno se sube y ya las luces violetas y rojas hacen pensar a uno si se subió a un colectivo normal o esta en una nueva modalidad de hotel alojamiento.
Puede llegar a parecer hasta un poco divertido, pero ete aquí, que este tipo de personas no solo tiene el lujo en las luces telianas, o los nombres de sus hijos/as por doquier, o tres millones de espejos que si uno se saca un moco lo ven todos, sino que además cada vez que frena se prenden luces al mejor estilo de Kit (el auto fantástico) y duran unos cuantos segundos. Al bajarte, te juro que uno esta un poco mareado luego de tanta adrenalina, como si fuera el matter-home del Italpark.
3- Bocinas y demás ruidos que salen cada vez que quiere saludar a alguien. Los choferes de colectivos tienen esa educción tan increíble de saludar a cada compañero que se cruza. Generalmente es un saludito con la palma de la mano, o con un juego de luces, pero hay ciertos choferes que tienen 'personalizada' la bocina y es una mezcla de 12 bailanteros metidos en el capot y que suenan con un sonido increíble. Cada vez que se cruza con un compañero suena este sonido. Cuando aparece una señorita con mini-falda o un buen escote tiene otro parecido a un chiflido de bailanteros borrachos. Y ni hablar cuando juegan a la carrerita con algún compañero que anda por el mismo recorrido. Cada vez que lo pasa utiliza su bocina mágica.
4- Por momentos logro viajar sentado, tranquilito con mi libro. Sabiendo del peligro que les contare, me ubico lo mas atrás posible. Pero siempre suelo tener la fortuna que alguna señora con 7 bolsas de regalo se queda paradita al lado mio. Con el transcurrir de los segundos la señora empieza a acomodar las bolsas para que yo me entere de su existencia, cosa que obviamente me entero. Si la compañera de viaje dejara de golpearme con las bolsas o las alejara un poco, pensaría en darle el asiento. Pero al verla disimuladamente veo que su objetivo es conseguir MI asiento sea como sea, y ahí entro en una lucha hasta el final del viaje.
6 comentarios:
Jaja... totalmente de acuerdo.
Odio a los colectiveros que andan con sus bocinas tocando cada 2x3, no los tolero.
Besos.
Vicky
Viajo en colectivo una vez al año como mucho. Lo siento no puedo opinar.
L.L.
Exitos.
No suelo viajar mucho en bondi, pero la verdad es que es una locura.
Me encanto lo del telo-bondi, esos son muy grasas, jaja
Por suerte no tomo bondis, asi que no padezco esas cosas camellos.
Me gustan las notas, pero ponganle mas frecuencia che!!
Que Gato cochino! No hay q sacarse los mocos en el bondi! XD
Te agrego un par de pares:
Los jóvenes y lozanos mozuelos que se duermen mágicamente cuando sube una embarazada, una persona mayor o una mujer con un niñito.
Los que aprovechando el tumulto te apoyan con total impunidad (el último que osó hacerme eso, aun está en cirugía de reconstrucción pulmonar, debido al acertado codazo que con toda mi humanidad logré propinarle)
Los que se te duermen en el hombro (otros que ligan, en este caso, "hombrazos")
Los que se duermen y roncan y babean.
Los hedores típicos del transporte público, exponencialmente potenciados en dias de lluvia.
Creo que necesito un auto! XD
Es verdad, no contemple la parte femenina. Aunque por suerte nunca tuve un Walter(a) que me quisiera apoyar, sino hubiese terminado en el mismo hospital que los suyos.
El auto soluciona eso y mucho mas
Publicar un comentario