Suelo tener mucha paciencia. De verdad.Pocas cosas me ponen tan nervioso que llegan a sacarme de quicio. Soy un tipo que ante situaciones que otro solería insultar a los cuatro vientos, golpear cosas contra el suelo, pegarle una trompada a una pared o cosas así, lo mio pasa por otro lado, tengo algo zen o vaya a saber que, que me da un plus de paciencia.
Pero a la puta cortina de baño la recontra cagaría a trompadas y la prendería fuego, la apagaría con agua y la volvería a prender fuego. Así hasta que no exista ni un puto centímetro mas de la puta cortina de baño.
El odio hacia ese pedazo de plástico comienza cuando le pongo shampoo a mi cabello. Antes, la muy turra vive su vida como si nada, podemos convivir ambos en el baño. Pero al momento en que me comienzo a lavar la cabeza, la muy puta se me pega a mi cuerpo como lo haría Ruggeri con algún delantero rival.
Lo primero que hago, con los ojos cerrados, es moverla hacia su posición original y despegarla de mi cuerpo. Pero la perra se ve que tiene vida propia o disfruta de ponerme nervioso y continua pegándose cada vez mas.
Ahí es donde me agarra una especie de ira en donde ya no la “coloco” en su lugar original, sino que le lanzo cuanto golpe puedo como si fuera un saco de box.
De mas esta decir que no solo no consigo mi objetivo, sino que casi siempre termino con la puta cortina del otro lado de la división de la bañera y con casi todo el piso del baño mojado.
Juro que en breve juntare el dinero para poner una mampara y así asesinar a la puta cortina de baño.
Si señor!! Juro que así sera.
1 comentario:
Tan nervioso te pone la cortina?? jaja.
Hace falta poner esa foto semi-morbosa?
Podrias probar en bañarte sin cortina, o con baño de inversion, no?
Besos gatito.-
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